Visita a Dublín, Irlanda
Hace dos semanas que estuve de visita fugaz en Dublín, con el fin de tener unas entrevistas de trabajo con cierta empresa reconocida por su buscador de Internet, entre otras cosas. En esos pocos días que estuve, aproveché a conocer un poco de la ciudad que podría llegar a ser mi hogar en algún futuro y sinceramente tengo que decir que me gustó.
Para alguien que pasó el 99,99% de su vida viviendo en la ciudad de Santa Fe, con su mugre, sus baches, sus caños rotos, etc. pero que a su vez aborrece la idea de vivir en un lugar como Capital Federal, real loquero, y que Rosario es una de las ciudades más lindas para vivir, Dublín pasó la prueba al menos en el área donde estuve caminando.
Cosas curiosas de viajar a una ciudad a unos cuantos miles de kilómetros de uno:
- No existe una cuadrícula de calles como las que de este lado del mundo estamos acostumbrados (o al menos, yo estoy acostumbrado). Vean en Maps si no me creen!
- No existe (o no se usa) una numeración en las calles, pero en ese sentido no hay problemas ya que las calles no tienen más de 3 o 4 cuadras de longitud, es cuestión de saber donde cornos está la calle X para recorrerla y encontrar el lugar
- Al haber calles cortas, me imagino que debe haberlas por miles, y por lo tanto en Dublín se usa el código postal como parte necesaria de la dirección postal.
- Las áreas postales se numeran en una manera particular: del río Liffey (que divide la ciudad en Norte y Sur) para el Norte, los números son impares y del Liffey para el sur, pares.
- Los autos van por el lado equivocado de la calle, es decir, cuando uno tiene que cruzar una calle doble mano…corre GRAN riesgo a menos que lo haga haciendo correcto uso de los semáforos. Yo, como buen santafesino, cruzo por el medio! y para hacer eso en esta ciudad hay que estar muy despierto y primero mirar a la derecha, luego a la izquierda, ojo!
De todos modos algo que me sorprendió es que mucha gente cruza mal la calle, serán nativos o quizás muchos santafesinos? - Según me contaron, algunas canillas y cerraduras que abren/cierran al revés también, esto es más confuso porque ya no hay un estándar…y los quiero ver tratando de cerrar la canilla de la ducha porque te estás muriendo de frío y de repente la abrís completa!
(me pasó en el hotel!)
Bueno, seguro hay más detalles que no agregué pero quería dar una idea de lo distinto que puede ser una ciudad a los “estándares” que estamos acostumbrados.
El día que llegué estaba bastante nublado, pero de todos modos estaba bueno para pasear. Allá es verano y las “altas” temperaturas no superan los 20ºC. La “costanera” (es una calle que cambia N veces de nombre, no me pregunten como la llaman los dublineses) es un lugar bastante visitado pero a la vez tranqui, según he visto se usa también como lugar de almuerzo rápido ya que hay varios negocios que venden comida para llevar y se ve la gente sentada en un banco comiendo a esa hora.
El río (para nosotros, no más que un riacho) es cruzado por varios puentes, algunos peatonales y otros donde pasan vehículos. El más nuevo se llama “Sean O’Casey”, fue construido en el 2005 y es un puente giratorio, sus dos mitades giran 90º para dejar un paso por el medio del río. Me gustó mucho el estilo moderno del puente, en medio de una ciudad mayoritariamente antigua.
Otra cosa muy curiosa fue ver una buena cantidad de “salvavidas públicos”, así como si fueran teléfonos públicos pero para permitir flotar a la gente en vez de comunicarse
Algo que me contaron mis amigos de allá fue que el fuego y el agua son dos cosas que se les tiene mucho respeto en Irlanda (o Dublin, no lo se…), cosa que confirmé por la cantidad de propagandas en la tele sobre advertencias contra incendios y porque los simpáticos del hotel me despertaron de mi siesta haciendo sonar la alarma contra incendios “para probarla”, me encantó!
Luego de mis entrevistas pasé a buscar a mis amigos a la salida del trabajo y fuimos a pasear por la ciudad, y como no, a hacer betatesting de los pubs, pero no sin antes pasar por uno de los parques de la ciudad, el Merrion Square Park, donde se encuentra una estatua de Oscar Wilde. El parque es como otro mundo dentro de la ciudad, te metés y el paisaje cambia 100%, espectacular para picnics!
Luego de caminar un poco, pasamos por la zona conocida como “The Temple Bar”, un lugar turístico lleno de pubs, callecitas de adoquines donde hay músicos demostrando el estilo Irlandés, muy interesante lugar. La foto muestra el pub original que le da el nombre a la zona, y miren el detalle del cenicero a la entrada del pub, ese dispositivo se lo ve en casi todas las entradas de los pubs que llegué a ver, prohibido fumar adentro!
Por último, en mi camino hacia el aeropuerto aproveché a sacarle fotos a un monumento muy impactante, que como estaba al otro lado del río no había llegado a ver en mis paseos, es el monumento a la memoria de la Gran Hambruna Irlandesa, un hecho devastador en la población Irlandesa hace un par de siglos.
Bueno, es todo por este post. Quedan invitados a ver el resto de las fotos en mi galería.
5 comments August 13th, 2007